Resguardo Indígena NARAKAJMANTA – Pueblo Ette-Ennaka
Información para proteger la vida y los territorios
📅 enero 25, de 2025
📊 Fecha de corte de datos: Diciembre 31 de 2025
El Cabildo Gobernador del Resguardo Indígena NARAKAJMANTA, en ejercicio del Derecho Propio y en articulación con las Autoridades Tradicionales Ette-Ennaka, presenta este boletín comunitario de salud. Su propósito es aportar a la toma de decisiones oportunas para la protección de la vida y el territorio, y convocar a organizaciones sociales, entidades de salud, cooperación internacional e instituciones gubernamentales a aunar esfuerzos que garanticen la pervivencia y el bienestar de las 850 familias indígenas NARAKAJMANTA.

De acuerdo con la orientación de los Mayores y Mayoras, este monitoreo se fundamenta en el saber ancestral, complementado con datos de observación comunitaria y registros territoriales de enfermedades que afectan a nuestro pueblo.
Foto 1. Mesa de autoridad Penariwki, Resguardo indígena NARAKAJMANTA.
- ¿Qué contiene este boletín?
El Boletín 004 presenta el análisis de riesgo en salud indígena a partir de una metodología propia de vigilancia territorial. Los datos se basan en registros comunitarios recogidos entre 2004 y 2024, cruzados con observaciones climáticas, testimonios de autoridades indígenas y ambientales de la Sierra Nevada de Santa Marta.
La información muestra que la situación sanitaria del pueblo Ette-Ennaka es cada vez más crítica debido al avance de enfermedades asociadas al cambio climático, la precariedad en el acceso a agua limpia y la limitada cobertura institucional en salud.
En este boletín encontrarás:
- Situación actual de dengue, chikungunya, malaria, leishmaniasis, enfermedad de Chagas y escabiosis localizada (sarna).
- Estimaciones de casos en el período 2004–2024.
- Distribución territorial y testimonios de autoridades tradicionales.
- Observaciones sobre el impacto del cambio climático en la salud indígena.
- Recomendaciones y requerimientos para la acción conjunta entre la comunidad y las instituciones.
🌱 Recomendaciones
Los Padres y Madres Espirituales orientan:
“Así como el río busca su cauce después de la tormenta, nuestros cuerpos necesitan caminos limpios de enfermedad. El cuidado de la vida comienza con la unión entre lo propio y lo ajeno, entre la planta medicinal y el remedio que viene de afuera. Sólo así la semilla de nuestros hijos e hijas podrá crecer fuerte en este territorio.”
📢 Requerimientos
- Al Gobierno Nacional, Departamental y Municipal: establecer brigadas interculturales de salud en el Resguardo NARAKAJMANTA, con capacidad de diagnóstico y tratamiento para enfermedades transmitidas por vectores y enfermedades cutáneas como la escabiosis.
- Al Instituto Nacional de Salud (INS): reconocer los registros comunitarios como insumos válidos para la vigilancia epidemiológica, y apoyar la construcción de un sistema de vigilancia intercultural en la Sierra Nevada de Santa Marta.
- A las Entidades Territoriales de Salud: garantizar medicamentos básicos (antimaláricos, antiparasitarios, antibióticos y cremas para escabiosis), así como insumos de prevención (mosquiteros, agua segura, kits de higiene).
- A las organizaciones de cooperación y aliadas: acompañar la creación de una estrategia participativa de vigilancia indígena-científica, que articule testimonios, factores climáticos y emergencias sanitarias con entidades de salud pública.
- Al Ministerio de Ambiente y entidades competentes: reconocer la relación entre retroceso glaciar, sequías, lluvias extremas y aumento de enfermedades, e incluir la salud indígena en los planes de adaptación climática.
Nota técnica sobre la equivalencia entre denominaciones Ette-Ennaka y enfermedades biomédicas
El análisis comparativo de los registros de salud del pueblo Ette-Ennaka evidencia una correlación consistente entre las categorías diagnósticas ancestrales y las enfermedades reconocidas por la medicina biomédica. Esta convergencia se basa en la descripción de síntomas, evolución clínica, modos de transmisión y asociaciones territoriales, recopiladas por los médicos tradicionales en sus cuadernos de observación y validadas en diálogos comunitarios.
Los sabedores Ette-Ennaka utilizan denominaciones en lengua propia que sintetizan la percepción cultural de los signos clínicos. Por ejemplo, Yame-We-Karigua’-a-ta-jatagua-Penku (dengue) y Yame-We-Karigua’-Kkicralla (chikungunya) se distinguen no solo por la fiebre, sino por la intensidad del dolor articular y el grado de incapacidad física. De forma análoga, Yame-We-Karigua’-diitake se refiere a la malaria, caracterizada como una fiebre cíclica que “sube y baja con el sol”, lo cual coincide con los picos febriles intermitentes asociados al ciclo del Plasmodium.
En el caso de la leishmaniasis cutánea, nombrada como Tiimaa Enlala, la precisión es notoria: los sabedores la describen como “la llaga que no cierra”, identificando la cronicidad de las lesiones ulceradas. Para la enfermedad de Chagas, reconocida como Too-isatidiudiukwana, los relatos comunitarios aluden a la transmisión intradomiciliaria del “insecto de la pared”, una referencia exacta a los triatominos vectores del Trypanosoma cruzi. Finalmente, la escabiosis localizada aparece como Ritari-kwana-enlla, definida por la comunidad como “la picazón que camina en la piel”, en clara referencia al prurito nocturno causado por la actividad del ácaro.
Este ejercicio demuestra que la vigilancia en salud intercultural permite integrar la precisión semiológica de la medicina ancestral con la taxonomía biomédica, ofreciendo una herramienta poderosa para la identificación y el manejo comunitario de enfermedades. Además, legitima los registros indígenas como fuentes válidas de información epidemiológica, en un contexto de subregistro oficial.
| Nombre Ette-Ennaka | Equivalencia biomédica | Síntomas principales | Modo de transmisión / vector | Observaciones comunitarias |
| Yame-We-Karigua’-a-ta-jatagua-Penku | Dengue | Fiebre alta, dolor intenso en cuerpo y articulaciones (“huesos quebrados”), decaimiento, manchas rojas en la piel. | Picadura del mosquito Aedes aegypti. | Los sabedores refieren que “la fiebre viene con calor del agua estancada” y que afecta más en veredas bajas y cálidas. |
| Yame-We-Karigua’-Kkicralla | Chikungunya | Fiebre aguda, dolor y rigidez articular prolongada (semanas o meses), erupción cutánea. | Picadura del mosquito Aedes aegypti y Aedes albopictus. | En relatos comunitarios se llama “la fiebre que deja sin caminar” porque impide el trabajo en chagras y faenas. |
| Yame-We-Karigua’-diitake | Malaria (paludismo) | Fiebre intermitente (ciclos de escalofríos, sudor y calor), anemia, debilidad extrema. | Picadura de mosquitos Anopheles infectados. | Identificada como “fiebre de la montaña” porque aparece en zonas con charcos y quebradas. Se cree que “sube y baja con el sol”. |
| Tiimaa Enlala | Leishmaniasis cutánea | Lesiones en piel que inician como granos o úlceras, que crecen y dejan cicatriz. | Picadura de flebótomos (Lutzomyia). | Conocida como “la llaga que no cierra”. Se asocia a zonas de monte y lugares húmedos de cacería. |
| Too-isatidiudiukwana | Enfermedad de Chagas | Fase inicial: fiebre leve, hinchazón en rostro u ojos (chagoma). Fase crónica: daño cardíaco y digestivo. | Picadura de insectos triatominos (“pitos”), que dejan heces infectadas con Trypanosoma cruzi. | Identificada como “la enfermedad del insecto de la pared”. Se transmite en casas de palma y bahareque. |
| Ritari-kwana-enlla | Escabiosis localizada (sarna) | Ronchas localizadas que se extienden en la misma área, prurito intenso, sobre todo de noche. | Ácaro Sarcoptes scabiei que excava túneles en la piel. | Llamada “la picazón que camina en la piel”. Se asocia a hacinamiento y falta de agua limpia. |

📊 Gráfico 1. Crecimiento histórico de las enfermedades en territorio indígenas Narakajmanta – Ette-Ennaka (2004–2024). Fuente: notas manuscritas y cuadernos clínicos comunitarios.
2. Situación actual de las enfermedades en el Resguardo Indígena NARAKAJMANTA
1. Actualización del nivel de riesgo: análisis comunitario según prevalencia y letalidad
El Sistema de Monitoreo Territorial en Salud Indígena del Resguardo NARAKAJMANTA presenta a continuación la actualización del análisis de riesgo para las 850 familias indígenas Ette-Ennaka, con corte al 31 de diciembre de 2024.
El monitoreo comunitario indica que las enfermedades de mayor impacto son: dengue, chikungunya, malaria, leishmaniasis, enfermedad de Chagas y escabiosis localizada (sarna). Estas dolencias, muchas de ellas catalogadas como enfermedades olvidadas o desatendidas por los sistemas de salud nacionales, afectan de manera diferenciada a las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, generando impactos en la vida, la economía familiar y la transmisión de los saberes ancestrales.
El análisis de riesgo se construyó a partir de tres variables principales:
- Prevalencia comunitaria, basada en registros tradicionales y observaciones familiares.
- Letalidad percibida, que corresponde a los casos en que la enfermedad derivó en fallecimientos o secuelas graves.
- Cercanía territorial a zonas ribereñas y centros poblados, donde la presencia de vectores es más alta y el acceso a servicios de salud más limitado.
De acuerdo con este cruce de información, se estima que:
- 3% de las familias (22) se encuentran en riesgo extremo, por exposición directa a brotes activos y casos confirmados de Chagas y malaria.
- 7% de las familias (51) presentan riesgo muy alto, principalmente en veredas ribereñas donde se han observado brotes recurrentes de dengue y chikungunya.
- 15% (110 familias) están en riesgo alto, por la combinación de hacinamiento, precariedad de agua potable y exposición a vectores en corrales y viviendas.
- 55% (402 familias) están en riesgo moderado, con presencia periódica de enfermedades, pero con mayor dispersión territorial.
- 20% (148 familias) en riesgo bajo, ubicadas en zonas altas donde la temperatura es más fresca y la densidad poblacional menor, aunque con incidencia marcada de escabiosis por condiciones de vivienda compartida.
Estos niveles de riesgo son un reflejo de la crisis climática que atraviesa la Sierra Nevada de Santa Marta, donde el aumento de temperatura entre 0,3 y 0,5 °C por década, la reducción drástica de glaciares (de 82 km² en el siglo XIX a apenas 5,3 km² en 2022) y la irregularidad en lluvias han transformado radicalmente los ecosistemas. Dichos cambios favorecen la proliferación de mosquitos y parásitos, y alteran las dinámicas de transmisión de enfermedades que antes eran menos frecuentes en el territorio.
1.1 Crecimiento de las enfermedades en el tiempo
El monitoreo comunitario evidencia un incremento sostenido en la incidencia de las seis enfermedades analizadas en el período 2004–2024:
A) Cifras base del archivo (serie 2004 → 2024, estimadas por año)
- Dengue: 15 → 55 casos/año (aumento gradual).
- Chikunguña: 10 → 35 casos/año (alza más reciente).
- Malaria: 12 → 100 casos/año (incremento sostenido).
- Leishmaniasis: 11 → 28 casos/año (incremento moderado).
- Chagas: 101 → 500 casos/año (incremento leve en términos relativos, pero alto en volumen).
- Escabiosis localizada (sarna): 155 → 308 casos/año (alza constante).
El aumento de temperatura estimado en la Sierra Nevada (≈ 0,3–0,5 °C por década), junto con cambios en precipitación e hidrología, favorece la expansión de vectores y condiciones para infecciones cutáneas.
1.2 Distribución territorial
La incidencia de enfermedades no es homogénea en todo el resguardo:
- En las veredas bajas y ribereñas, el clima más cálido, la acumulación de agua y la proliferación de mosquitos hacen que el riesgo de dengue, chikungunya y malaria sea significativamente mayor.
- En las zonas altas, la escabiosis es más frecuente, pues las viviendas colectivas y el uso compartido de cobijas y hamacas facilitan el contagio.
- La leishmaniasis se observa principalmente en veredas con bosques y áreas de vegetación densa.
- El Chagas aparece en sectores donde los insectos vectores han colonizado viviendas de bahareque y techos de palma.
La cobertura institucional en salud es mínima en todo el territorio, lo que obliga a las familias a depender de la medicina tradicional y de brigadas comunitarias que no siempre cuentan con los insumos necesarios.

1.3 Testimonios de autoridades tradicionales
La voz de las autoridades y líderes comunitarios legitima el diagnóstico territorial:
- Autoridad tradicional: “Antes sólo veíamos ‘fiebre’, ahora la llamamos ‘dengue’. Cada año hay más personas que no encuentran alivio de nuestra medicina tradicional.”
- Líder de salud indígena: “Desde que el frío se fue en los cerros, los mosquitos están más; nunca antes veíamos tantos en los corrales y casas.”
- Mayor espiritual: “La sarna no es sólo una picazón, es señal de que la tierra está enferma; así como la piel se llena de caminos, también el territorio sufre grietas por la sequía y el calor.”
1.4 Observaciones ambientales y climáticas
El resguardo ha identificado una serie de cambios ambientales que se correlacionan con el incremento de enfermedades:
Foto 2. Jornada de vacunación en territorio indígena NARAKAJMANTA
- Sequías prolongadas en verano, seguidas de lluvias torrenciales, que alteran los hábitats de vectores.
- Retroceso glaciar: de 82 km² en el siglo XIX a 5,3 km² en 2022, reduciendo la capacidad de regulación hídrica y aumentando la variabilidad climática.
- Olas de calor, inundaciones y erosión de fuentes hídricas que generan criaderos de larvas y debilitan las defensas de las personas.
- Aumento global de +1,5 °C en 2024, lo que acelera la aparición de criaderos de mosquitos y agrava infecciones cutáneas como la escabiosis.
1.5 Acciones comunitarias
Pese a la invisibilización de estas enfermedades en los reportes oficiales, el pueblo Ette-Ennaka ha desarrollado diversas acciones locales:
- Uso ancestral de infusiones antipruriginosas y baños rituales con plantas (ruda, manzanilla) para calmar la fiebre y la sarna.
- Brigadas interculturales que combinan enfermeras indígenas y agentes tradicionales, visitando veredas para hacer seguimiento a febrículas y enseñar el uso de mosquiteros artesanales.
- Campañas de limpieza comunitaria en estanques cercanos a viviendas, para reducir criaderos de mosquitos.
- Fortalecimiento del diálogo de saberes entre medicina ancestral y medicina occidental, aunque con recursos insuficientes.
Estas prácticas muestran la capacidad de resiliencia y organización comunitaria, aunque carecen de respaldo oficial y no entran en las estadísticas estatales.
1.6 Conclusiones preliminares
- Registro limitado: Las cifras mostradas son estimaciones basadas en observaciones comunitarias y registros rudimentarios de los médicos Ette-Ennaka y no existen datos oficiales consistentes para NARAKAJMANTA.
- Tendencia creciente real: El aumento de temperatura y la variabilidad climática se reflejan en el incremento gradual de arbovirosis, malaria, leishmaniasis, Chagas y escabiosis.
- Urgencia ética y estructural: La invisibilización de estas enfermedades perpetúa inequidades en salud y vulnera el derecho a la vida de comunidades indígenas.
- Propuesta: Consolidar una estrategia de vigilancia participativa indígena-científica, que articule emergencias, testimonios, factores climáticos y acciones de salud pública.

📊 Gráfico 2. Tendencia de casos estimados por enfermedad en NARAKAJMANTA (2004–2024). Fuente: notas manuscritas y cuadernos clínicos comunitarios
3. Análisis de riesgo multi-crítico en el Resguardo Indígena NARAKAJMANTA
La experiencia vivida por el pueblo Ette-Ennaka demuestra que las enfermedades tropicales y cutáneas en la Sierra Nevada de Santa Marta no pueden analizarse únicamente desde su prevalencia. Para diseñar estrategias eficaces de atención, es necesario incorporar variables críticas adicionales, como la disponibilidad de equipamiento en salud, la distancia a la que se encuentran los centros asistenciales, el seguimiento comunitario de los casos y la capacidad de respuesta intercultural ante un aumento de incidencia en el territorio.
En este análisis, el SMT-Salud NARAKAJMANTA ha priorizado un enfoque multi-crítico que combina prevalencia, letalidad, accesibilidad territorial y factores climáticos. A diferencia de los cálculos nacionales —donde se excluyen pacientes recuperados y fallecidos para aproximarse a la prevalencia real—, aquí se ha recurrido a registros comunitarios continuos y testimonios tradicionales, que permiten estimar con mayor realismo la carga sanitaria.
3.1 Prevalencia y carga de enfermedad
De acuerdo con los datos 2004–2024, ajustados a las 850 familias indígenas monitoreadas:
- Dengue: 13 → 47 casos/año.
- Chikungunya: 9 → 30 casos/año.
- Malaria: 10 → 86 casos/año.
- Leishmaniasis: 9 → 24 casos/año.
- Chagas: 87 → 431 casos/año.
- Escabiosis localizada (sarna): 134 → 266 casos/año.
Estos valores indican un incremento sostenido en todas las enfermedades, atribuible a factores climáticos como el aumento de 0,3–0,5 °C por década, las sequías prolongadas seguidas de lluvias torrenciales y la pérdida de regulación hídrica por el retroceso glaciar.

📊 Gráfico 3. Crecimiento de la carga total de enfermedades en el Resguardo NARAKAJMANTA (2004–2024). Fuente: notas manuscritas y cuadernos clínicos comunitarios
3.2 Limitaciones en infraestructura de salud
El resguardo carece de centros de salud equipados en su interior. Las familias deben desplazarse en promedio entre 2 y 6 horas para acceder a atención básica en corregimientos cercanos, y más de 10 horas hasta hospitales de segundo nivel en Santa Marta. Esta distancia incrementa la letalidad percibida en malaria y Chagas, dado que el retraso en el diagnóstico y tratamiento puede ser fatal.
3.3 Indicador de relacionamiento de casos
En el ámbito comunitario, se evidencia que un alto porcentaje de casos no logra establecer un nexo epidemiológico claro. Por ejemplo, en brotes recientes de dengue y chikungunya, las familias no pudieron identificar la fuente del contagio debido a la alta densidad de mosquitos en corrales y viviendas. Este “desconocimiento del nexo” implica que las enfermedades entran en circulación local sostenida dentro de las veredas, dificultando la contención.
3.4 Indicador de positividad comunitaria
Dado que no existen pruebas diagnósticas masivas, la comunidad recurre a criterios clínicos observacionales. Según los registros de los médicos tradicionales Luis Eduardo Granados Jiménez y Eliana Mendoza Carmona, la positividad observada en muestras clínicas limitadas (cuando brigadas externas lograron tomar pruebas rápidas o frotis) supera el 30% en malaria y el 20% en arbovirosis. Esto indica un subregistro significativo y una alta probabilidad de circulación activa no detectada oficialmente.
3.5 Conclusiones del análisis multi-crítico
- La prevalencia real de enfermedades tropicales y escabiosis es mayor que la reportada por fuentes oficiales, debido al subregistro y la dependencia de sistemas externos de salud.
- La letalidad percibida en malaria y Chagas aumenta por la distancia geográfica a servicios de salud y la falta de medicamentos en brigadas.
- El nexo epidemiológico desconocido en la mayoría de casos evidencia circulación local sostenida de vectores.
- La positividad comunitaria elevada indica que los brotes son más amplios de lo reconocido, lo que exige fortalecer la búsqueda activa de casos mediante vigilancia comunitaria.
- En términos de política pública, esta situación muestra que la estrategia estatal es insuficiente para salvar vidas indígenas, por lo que el pueblo Ette-Ennaka debe continuar fortaleciendo sus acciones autónomas de monitoreo, prevención y atención primaria en el marco del Derecho Propio.

📊 Gráfico 4. Casos estimados por enfermedad en el Resguardo NARAKAJMANTA – Año 2024. Fuente: notas manuscritas y cuadernos clínicos comunitarios
🌱 Recomendaciones
Los niños y niñas indígenas NARAKAJMANTA comparten el siguiente mensaje:
“Somos niños y niñas indígenas, no aceptamos ningún tipo de violencia ni enfermedad sobre nuestros cuerpos, porque nuestro cuerpo es sagrado. Nuestros cuerpos se respetan y deben protegerse del mosquito, del parásito y de cualquier mal que llegue al territorio.”
A los Pueblos y Autoridades Indígenas:
- Continuar el mandato de nuestros Mayores y Mayoras de “Volver al Origen”, mediante el restablecimiento de la armonía y el equilibrio, consolidando un sistema alimentario autónomo, fundamental para la adquisición de nutrientes acordes al ecosistema. La medicina tradicional debe seguir siendo empleada como recurso milenario para la prevención y el manejo curativo de enfermedades como la malaria, el Chagas o la escabiosis, buscando siempre la protección de los conocimientos ancestrales.
- En medio del incremento de enfermedades transmitidas por vectores, los pueblos indígenas debemos reactivar la agenda propia de salud territorial, implementando nuestros Planes de Vida y fortaleciendo la defensa del Territorio, la Cultura y la Autonomía, en concordancia con los mandatos de la Ley de Gobierno Propio.
- Avanzar en la vigilancia epidemiológica comunitaria, haciendo énfasis en la búsqueda activa de casos y en la organización de equipos de reacción inmediata en coordinación con las entidades de salud. Se recomienda un sistema de georreferenciación comunitaria por vereda, para identificar rápidamente brotes de dengue, chikungunya o malaria y detener la cadena de transmisión.
📢 Requerimientos
Al Gobierno Nacional y gobiernos territoriales:
- Se exige que el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud trabajen de manera coordinada con los pueblos indígenas en la consolidación de una red de vigilancia comunitaria intercultural, que reconozca los registros de los médicos tradicionales como insumo válido.
- Para comunidades que se encuentran a más de 10 horas de distancia de un hospital, se requiere implementar protocolos diferenciados de atención primaria, que incluyan dotación de medicamentos antimaláricos, pruebas rápidas y alternativas comunitarias de oxigenación básica, sin necesidad de evacuar pacientes fuera del territorio.
- Se debe garantizar una renta básica de emergencia para las familias indígenas sin sustento económico, con el fin de sostener medidas de prevención (limpieza de estanques, uso de mosquiteros, control de focos de escabiosis) y reducir la dependencia de desplazamientos externos que aumentan el riesgo sanitario.
🧾 Metodología del Boletín
El análisis del Sistema de Monitoreo Territorial en Salud (SMT-Salud NARAKAJMANTA) integra:
- Registros comunitarios y tradicionales (2004–2024) de los médicos indígenas Luis Eduardo Granados Jiménez y Eliana Mendoza Carmona, complementados con observación en campo y testimonios de familias.
- Datos ambientales y climáticos: aumento sostenido de la temperatura (0,3–0,5 °C por década), retroceso glaciar (82 km² en el siglo XIX → 5,3 km² en 2022), sequías e inundaciones.
- Georreferenciación comunitaria: identificación de veredas altas (escabiosis, hacinamiento) y bajas (arbovirosis y malaria).
- Subregistro reconocido: la información oficial no refleja la magnitud real de la carga de enfermedad, por lo que estas cifras deben interpretarse como tendencias plausibles.
🔎 Ajuste metodológico
A partir de este boletín se incorpora un análisis de riesgo multicriterio, que incluye dos nuevos indicadores:
- Indicador de relacionamiento de casos: identifica qué proporción de enfermos no puede relacionar su contagio con una fuente específica, lo cual evidencia circulación local de vectores dentro de las comunidades.
- Indicador de positividad comunitaria: basado en los pocos exámenes diagnósticos disponibles y la observación clínica tradicional, que revela tasas superiores al 30% en malaria y 20% en arbovirosis, confirmando subregistro.
El SMT-Salud ajustará periódicamente esta metodología para fortalecer la capacidad de respuesta comunitaria, en la medida en que se disponga de nuevas evidencias o se amplíe la cobertura de pruebas biomédicas.

Foto 3. Jornada médica en territorio indígena NARAKAJMANTA
Nota aclaratoria sobre la fuente de datos
Los datos que sustentan este boletín provienen de un ejercicio de vigilancia territorial en salud indígena, que se fundamenta en el saber ancestral del pueblo Ette-Ennaka, complementado con observaciones comunitarias y registros rudimentarios recolectados de manera continua entre 2004 y 2024. A diferencia de los sistemas oficiales de notificación como SIVIGILA, que no reflejan de manera desagregada la situación de las comunidades indígenas, este sistema se apoya en las notas manuscritas y cuadernos clínicos comunitarios elaborados por los médicos tradicionales Luis Eduardo Granados Jiménez y Eliana Mendoza Carmona, quienes han documentado con rigurosidad local los episodios de enfermedad observados en las veredas del Resguardo NARAKAJMANTA.
En términos metodológicos, los registros presentan tres características centrales:
- Continuidad en el tiempo, aunque con posibles vacíos por la naturaleza manual y no estandarizada de la recolección.
- Carácter intercultural, pues integran descripciones clínicas en lengua propia, categorías diagnósticas de la medicina ancestral y equivalencias biomédicas (por ejemplo, fiebre → dengue).
- Validación comunitaria, ya que los casos son contrastados en reuniones de salud territorial con autoridades tradicionales y familias.
El procesamiento de la información permite estimar que, en el período analizado, la incidencia de dengue pasó de 15 a 55 casos anuales, la malaria de 12 a 100, la leishmaniasis de 11 a 28, el Chagas de 101 a 500, la chikungunya de 10 a 35, y la escabiosis localizada de 155 a 308. Estas cifras no deben interpretarse como valores exactos, sino como tendencias plausibles de subregistro, que reflejan el impacto creciente del cambio climático y las condiciones socioambientales en la salud indígena.
Por lo anterior, este boletín constituye un esfuerzo de producción autónoma de información sanitaria indígena, cuyo valor reside en visibilizar lo que permanece ausente en las estadísticas nacionales, y en reforzar la necesidad de sistemas de monitoreo interculturales que combinen metodologías comunitarias y científicas para orientar políticas públicas pertinentes y culturalmente apropiadas.
📚 Bibliografía
- Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2023). Situación de las enfermedades transmitidas por vectores en las Américas. Washington, D.C.: OPS.
***Reporte de tendencias de dengue, malaria, leishmaniasis y chikungunya en la región. - Instituto Nacional de Salud (INS). (2022). Boletín Epidemiológico Semanal. Bogotá: INS.
***Cifras oficiales de malaria, dengue y leishmaniasis en Colombia, con reportes específicos para el Caribe. - Instituto Nacional de Salud (INS). (2019). Informe final del evento: Enfermedad de Chagas. Bogotá: INS.
***Documento técnico sobre prevalencia de Chagas y circulación de vectores en la región Caribe. - Guhl, F., Restrepo, M., Angulo, V., & Antunes, C. (2017). Epidemiología de la enfermedad de Chagas en Colombia. Biomédica, 37(4), 566–580.
***Estudio sobre la transmisión y prevalencia de Chagas en comunidades rurales, incluyendo la Sierra Nevada. - Rodríguez-Morales, A. J., & Paniz-Mondolfi, A. (2015). Chikungunya en las Américas: panorama epidemiológico y clínico. Biomédica, 35(3), 327–334.
***Análisis del impacto de chikungunya en Colombia y su relación con el Caribe. - Travi, B. L., Vélez, I. D., Brutus, L., Segura, I., Jaramillo, C., & Montoya, J. (2018). Leishmaniasis cutánea en Colombia: epidemiología y perspectivas. Revista Colombiana de Salud Pública, 20(2), 243–257.
***Evidencia sobre la presencia de leishmaniasis en la Sierra Nevada y comunidades indígenas. - Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). (2022). Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático. Bogotá: IDEAM.
***Incluye datos de aumento de temperatura (0,3–0,5 °C por década) y retroceso glaciar en la Sierra Nevada de Santa Marta. - IDEAM, PNUD, MADS, Cancillería & DNP. (2017). Escenarios de cambio climático 2011–2100 para Colombia. Bogotá.
***Modelos climáticos que explican el aumento de temperatura y cambios en precipitación para el Caribe. - Salud para el Trópico. (2024). La lucha contra el Chagas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Fundación Salud para el Trópico.
***Reporte sobre casos de Chagas y atención intercultural en comunidades Wiwa y Ette-Ennaka. - DNDi (Drugs for Neglected Diseases initiative). (2023). The children of the Sierra: Chagas disease in the Wiwa communities of Colombia. Ginebra: DNDi.
***Documenta prevalencia y carga de enfermedad en la Sierra Nevada, con énfasis en pueblos indígenas. - Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC). (2020). Boletines del Sistema de Monitoreo Territorial (SMT). Bogotá: ONIC.
***Referencia metodológica para la vigilancia comunitaria en salud y el análisis de riesgo multi-crítico. - Registros comunitarios Ette-Ennaka. (2004–2024). Cuadernos de vigilancia territorial en salud. Médicos tradicionales Luis Eduardo Granados Jiménez y Eliana Mendoza Carmona.
***Fuente primaria de observación comunitaria empleada en este boletín.
